Conoce las 3 formas de quemar grasas que usa tu organismo

Cuando el objetivo es bajar de peso, se habla frecuentemente de quemar grasas como meta primordial para reducir el volumen corporal. Pero a pesar de que parece ser un asunto muy simple, en realidad depende de varios factores involucrados en este proceso.

La alimentación, la genética y el nivel de actividad física son factores importantes y conocidos de este mecanismo. Pero dentro del organismo, hay más de una maquinaria que influye en el metabolismo, y en la forma en que convierte la grasa en energía.

¿Qué es el metabolismo y qué es lo que hace?

El metabolismo puede ser visto como nuestro horno orgánico, el mismo que se pone en acción para proporcionarnos todo lo que necesitamos para nuestras actividades diarias. Desde el punto de vista de la biología, abarca todos los procesos y reacciones químicas que se llevan a cabo las 24 horas del día.

Cuando la comida se convierte en energía, esta no solo se usa para mover nuestro cuerpo de un lado a otro. Es un proceso que involucra todo: el crecimiento del cabello, los latidos del corazón, el bombeo de bilis dentro del hígado, cada vez que los pulmones inhalan y exhalan aire y la acción de los intestinos.

Cada uno de nuestros sistemas individuales toma su porción de calorías para funcionar correctamente. Todo forma parte del proceso de quemar grasas. Pero la forma en que esto se lleva cabo es a través de 3 formas o procesos metabólicos.

Metabolismo basal

Cuando nuestro organismo está en reposo, también se dedica a quemar grasas. Esto es de lo que se encarga el metabolismo basal. Este conforma entre el 60 y el 70% del metabolismo total. Y a pesar de lo increíble que parezca, consume gran parte de las calorías que se ingieren diariamente. Trabaja cuando se está en reposo en la cama, o mirando la televisión.

Metabolismo digestivo

Este metabolismo es el que actúa mediante el consumo de alimentos. La simple ingestión de azúcar y carbohidratos quema entre el 15 al 20% de las calorías. Y si se consumen proteínas esto puede elevarse al 25%. También forma parte del proceso de quemar grasas.

Metabolismo del movimiento

En esta parte interviene el consumo de las reservas que se requiere para mover el cuerpo. Abarca desde la caminata hasta la realización de deportes exigentes como la carrera aeróbica, la natación o el ciclismo. La práctica frecuente de deportes o actividad física general requiere entre el 15% y el 20% de la actividad metabólica.

Entonces, ¿cómo ayuda esto a quemar grasas?

A primera vista, parecería ser que realizar actividad física no es de gran ayuda, ¿verdad?

Sin embargo, basta con mirar a un atleta para ver que tiene el peso exacto y saludable. No debemos dejar de lado, que alguien que realiza deportes no sufre de enfermedades en aumento como la diabetes o la presión arterial. Es evidente que hay algo más detrás de la forma de quemar grasas.

La grasa busca siempre más grasa

Si hay algo que no debemos dejar de lado es que la formación de lípidos siempre busca formar más de lo mismo. Por eso, cuando se ha desarrollado exceso de grasa en el organismo siempre hay posibilidades de que se forme aún un poco más.

Para eso, lo primero es la reducción de alimentos cargados de calorías que solo hacen que se multiplique. Debe consumirse solo el nivel que se requiere diariamente para un correcto funcionamiento del organismo.

En consecuencia, el consumo de vegetales, frutos, cereales y carnes magras, suelen ser los estándares universales para lograr una reducción de peso efectiva. Todo esto ayuda aumentar el músculo, que es el mejor combatiente del sobrepeso.

Favorecer el músculo para quemar grasas

Si alguna vez te has preguntado por qué siendo adulto te cuesta adelgazar, la respuesta está en el músculo. Al llegar a los 25 años, el cuerpo comienza a perder masa muscular. Si no media ningún otro proceso, esto da paso al desarrollo de las grasas.

Lo que sigue es una disminución gradual de la tasa metabólica. Si el estilo de vida es sedentario, surge el sobrepeso. Por eso es necesario aumentar músculo para reducir el exceso de grasas.

Y la única manera de lograr esto es a través del ejercicio frecuente. A pesar de que no abarque la mayor proporción en el proceso de quemar grasas.

La actividad física regular es la que aumenta la masa muscular. Cuando estos tejidos entran en acción, la grasa tenderá a disminuir de forma gradual. Pero lo hará de forma frecuente, hasta reducir el exceso nocivo.

Por eso el esquema para bajar de peso incluye invariablemente: alimentación balanceada, suplementación natural y una actividad física regular.

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